Me encanta el olor de nuestra propia piel,cada persona tiene una fragancia,un perfume único como nosotros,digno de las ansias del gran Grenouille.Habitualmente llevamos un perfume artificial,creado en un laboratorio con las más exquisitas fragancias de flores,notas frutales, maderas y especias,un aroma con el que nos sentimos identificados,unos más dulces,otros más frescos,pero a veces olvidamos que todos tenemos un aroma propio y natural que solo perciben los demás ya que nuestro olfato está acostumbrado a él,un aroma por el que se nos reconoce en las distancias cercanas,impregnando nuestras sábanas de él,un olor irreemplazable sorprendentemente agradable.
Hay días que olemos a fruta,a fruta fresca y otros días a brisa,siéntelo.
