jueves, 16 de septiembre de 2010

Lo bueno de estar lejos es que hasta los que creía que no me echarían de menos lo hacen y acaban por confesármelo,la familia también me sorprende e intentan contactar conmigo como si mañana me fuera a tragar la tierra jajaja lo que hace que tenga conversaciones poco usuales y más especiales con algunas personas. Dicen que la casa se llena de silencio sin mis protestas o sin mi música,que ya no tienen con quien discutir,que ya no tienen con quien reírse de patochadas de gran calibre,que ya no tienen quien les toque la moral de vez en cuando con sus pequeñeces,quien meta la pata,quien sorprenda con café recién hecho el sábado por la mañana...
Que riquiños que sois,normal que me sienta solita cuando estoy allí.

1 comentario:

  1. Ya sabes, con la distancia siempre se gana en perspectiva.

    ResponderEliminar